SEXTA ETAPA VALENCIA – SANTIAGO,
a cargo de los Pepes, Pep de L’Horta.
BARASOAIN – PAMPLONA.
Bien dormidos y desayunados con
un par de huevos frescos, ofrecidos por los vecinos de Garinoain, nos
encaminamos hacia el asfalto.
¡Sólo en una hora nos presentamos
en la meta de fin de etapa! Claro que hoy, en vez de los ciento y pico km. de
rigor, nos hemos conformado con los 25 que nos separan de Pamplona.
La furgoneta ha de alcanzarnos a mitad de camino, en Campanas. Llegados allí, a pesar de que el pueblo carecía de letrero indicador, pensamos sagazmente: “son listos, ya lo encontrarán preguntando”. Y seguimos adelante con nuestro pañuelito rojo al cuello, pues no en vano es el “6 de Julio”: DIA DEL CHUPINAZO.
En efecto, algo más tarde, tras varias pasadas en falso, nuestro decidido chófer se anima a llamar a una moza que está de espaldas:
-
Oye, chata… - y al punto queda cortado al
observar la gran nariz que aparece - ¿sabes dónde queda Campanas?
-
Exactamente no sé, pero me suena, me suena…
Y como éste, varios intentos. Por
lo visto a este pueblo sólo lo conocen de oído. Hasta que:
-
Pues estuvieron aquí hace una hora…
-
¡Qué jugada! En fin, ya los encontraremos a las
12 en la puerta del Ayuntamiento…
Casi acierta. A la una y media se
oyen unas voces inconfundibles:
-
Som valencians?
-
¡¡¡Síii!!! Etc…
Y se produce el encuentro.
Sentimos no poder ofrecer hoy a
nuestros lectores otros descalabros y desventuras, pero hasta el día 8 todo
transcurrió fenomenalmente.
Magnífico recibimiento por parte
de Narciso, cura al frente de una Residencia de Obreros, que nos ofreció techo,
¡cama! y mantel.
Correspondimos con una paella – y
van tres – para los residentes.
Estupenda acogida de dos
preciosas pamplonicas, encargadas por el Excmo. Ayuntamiento de hacernos los
honores y a fe que lo hicieron bien: vimos un encierro desde la Casa Consistorial.
Otro desde el palco de Autoridades de la Plaza de Toros y demás festejos en su
propia salsa.
Decididamente han sido dos días
de descanso, sobre todo si tenemos en cuenta que a las cinco estábamos
levantados para el Encierro, que hicimos casi los kilómetros habituales pero a
pie, y que el vino y el tabaco, vicios olvidados desde los primeros entrenos,
vuelven por sus fueros.
Buenos preparativos para la
próxima etapa, la más larga de la ruta.
Pep de L’HORTA.
CRÓNICA DE LA SEXTA ETAPA, a
cargo del Ángel de la guarda.
Garinoain. Los chicos se levantan
a las 8. La etapa será corta. 25 km. No
hay prisas. Hay almuerzo para todos en las familias del pueblo. Se desviven la
buena de doña Felisa, viuda de Berruezo, doña María Paz, D. Rosario, el Alcalde.Todo
son atenciones. Doña Felisa repite ante los cumplidos: “Hay que dar posada al
peregrino”. Se lo anoto a su cuenta de méritos.
Se sale casi puntuales a las
9,40. Sigue soplando el viento aunque menos que ayer. Se rueda a una media de
25 km / hora a pesar del viento. Llegamos a Pamplona. Por circunvalación y zona
universitaria vamos a la parroquia de D. Narciso. Nos acompañan la Policía de
Tráfico, María Teresa y Sagrario. Los chicos dejan las bicis y vamos al
chupinazo. Ha habido un mal entendido. Ángel no ha parado en La Campana. Yo he
seguido a los ciclistas y he visto cómo la furgoneta se perdía entre la gente
al no tener las señas.
En la Plaza del Ayuntamiento, pequeña
y recoleta, gente hasta en los tejados. Lo pasan bien. T.V. Los chicos se
encaraman unos sobre otros para ver y ser vistos. Gritan el “¡Som valencians…!”Desfilan
bailando y cantando con los mozos. Como van de ciclistas son el centro de
muchas miradas. Se encuentran con los de Intendencia. Visitamos el Colegio
Salesiano que está desierto. Vamos a la Residencia de Obreros de C/ Errotazar,
36 y 38. Acogida magnífica. Estupenda comida. Se desviven. Aquí vemos un D. Bosco
del siglo XX. Lo dicen los chicos, lo confirman los profesores, lo admito yo y
veo que San Juan Bosco se complace.
A los postres vienen Sagrario y
María Teresa. Cantamos todos. Sagrario y D. Narciso, sin despreciar a Mari
Tere, cantan maravillosamente. D. Narciso ha sido director de coral. Tras la
sobremesa, el Riau Riau.Salida libre. Hacia las 7 de la tarde reunión y misa
muy fraterna y provechosa. Ángel duerme en la cama de D. Narciso que la ha
cedido de modo que no admite réplica. Once obreros han cedido las suyas para
los “valencianos”. Se lo apunto en su libro de la Vida. Ángel se duerme como
siempre haciendo ripios. Los vuelvo a copiar porque, si no son buenos, resumen
bien y con cierta melancólica poesía las impresiones más destacadas de la
jornada.
PAMPLONA Y DON NARCISO: A
Pamplona un seis de julio / llegamos en bicicleta. / Pamplona bulle y rebulle:
/ todos estamos de fiesta. / Vienen Sagrario, Narciso / y también María Teresa.
/ Nos han traído pañuelos / rojos de sangre y de seda, / pañuelicos en el
cuello, / por el sol, de piel morena. / El Riau Riau, la procesión / el
Encierro y las tabernas, / el “estonio” de Pamplona, / la cogida en la Estafeta,
/ la Residencia de Obreros, / el jamón y
la paella, / el Camino de Santiago, / el Arga y la Rochapea, / la reunión y la
misa, / el sentir la unión fraterna / al vivir con un D. Bosco / que dice “coño”
y “puñetas”.

No hay comentarios:
Publicar un comentario