UNDÉCIMA ETAPA VALENCIA – SANTIAGO, a cargo de los Pepes, Pep de L’HORTA
LEÓN – PONFERRADA
-
¿De verdad
de verdad que Vds. no son gitanos?
-
¡Qué va,
hombre! ¡Xé! ¿No ve usted que llevamos el escudo de Valencia en el pecho y la
Senyera en el furgón? ¡Somos valencianos!
-
Es que como
les veo debajo del puente con todos los trastos…
Así hablamos con el guarda que venía hacia nosotros con los cañones cargados de sal. Menos mal que lo convencemos y podemos continuar en tan original paraje.
Atrás queda León y el puerto del
Manzanal, que ya lo quisieran para sí algunos países que se reputan
desarrollados. Nos ganarán en barcos, pero lo que es en puertos…
En fin, hoy vamos a comer paella.
-¿Otra paella? ¡Vaya vidorra!
-De vidorra nada, monada.
Lo cómodo sería sentarse ante una
bien surtida mesa y confiar el servicio al camarero. Pero…
-
¡Pronto!
Dejaos de masajes y agujetas y a por leña.
-
¡Eh! ¿Quién
me ayuda a pelar los pollos?
-
Yo, no, que voy a por los platos.
-
A mí me han
dado los tomates para lavar.
-
¡CATAPLUM!
-
¡¡…!! ¿Dónde habéis metido el arroz? Al abrir
la furgoneta me han caído los trastos encima.
Etc…etc.
Pero no somos gente que se arredra
ante las dificultades. Acabamos de echar el arroz a la paella cuando…
¡¡¡BROOOOUM!!!: un trueno.
-
Lo que
faltaba, la tormenta.
-
Lo que es
esta vez no va a faltar caldo, ¿eh?
-
¿Corremos el
puente? ¿Corremos el puente?
-
Menos befas
y traed una manta para taparla.
A pesar de la tormenta, de la paella
damos cuenta. Hoy, hasta el río colabora con el comité de camaradas freganchines:
baja rojo.
¡Pues vaya detergente! Veremos quién
cena con platos tan terrosos.
Aprovechamos un claro de la
borrasca, nos plantamos, como quien no quiere la cosa en Ponferrada, 20 kms.
Más de lo previsto, pero, naturalmente, tampoco lo había previsto el
Ayuntamiento.
Allí nos recibe hoscamente un
alguacil razonándonos que aquello no era plan:
-
El anterior
año jubilar pasó por aquí un grupo de cuarenta franceses a caballo y nos
pidieron asilo…¡Dese cuenta! ¡sólo en alfalfa se nos comieron el presupuesto municipal.
Entonces en una histórica sesión, el Pleno acordó no responsabilizarse de la
manutención de los peregrinos…
No obstante, al saber que llevamos
nuestro propio “pienso”, nos encamina al Director del Instituto de Enseñanza
Media; no para recoger calabazas –cosa rara-, ni pedir recomendación, el
ilustre deporte nacional -¡Contamos contigo!- sino para que nos deje
pernoctar en su docto feudo.
-
Tomad la
llave. La casa es vuestra...
Los encerados pasillos de modernas
líneas acogen nuestras bicicletas, mantas, petates y también a nuestros
dolientes cuerpos.
Esto, esto: ¡esto es la verdadera
democratización de la enseñanza!
Pep de l’horta
CRÓNICA
DE LA UNDÉCIMA ETAPA a cargo del Ángel de la guarda (El ángel narra la 11 etapa,
13 de julio).
Un mes más
tarde, 13 de julio, lunes.
Salen de
León a las 8,30 pasadas, tras la rutina ordinaria. Gran desayuno a cargo de las
monjas salesianas. Sor Ángeles hace honor a su nombre. Por la cama, dormir,
cama con sábanas y desayuno para 24, 740 pts. “Hemos de escribirles a ellas y a
D. Emilio Corrales”, sugiere Ángel. Yo apruebo. Pasan Valverde, Villadangos y
Puente de Orbigo. Paran en Astorga a las 10,45. Visitan la Catedral, Palacio
Episcopal de Gaudí y almuerzan mantecadas a 30 pts la docena. Rodrigatos es un
pueblo miserable de apariencia que deja a un lado, la carretera nueva, la nueva
autopista.
Por dicha
autopista, nuevo acceso a Galicia, el Manzanal se les hace muy suave. La bajada
y carretera antigua picada, larga y peligrosa. Zona de minas y de mineros
portugueses. Hay mucha circulación. 13 o15 km de bajada y se llega a Torre del
Bierzo. Los ciclistas preocupados con coches y frenos dejan providencialmente
atrás la furgoneta que está de compras para la comida. Llegan a la 1 a Torre
del Bierzo con 4 horas de adelanto sobre el horario previsto. Tras corta pero
un tanto agria discusión deciden seguir y se paran a las dos y pico en un prado
de las Ventas bajo un puente de la nueva autopista en construcción. Por el
Manzanal se están haciendo los pilares de unos viaductos atrevidísimos. Malas
lenguas comentan que los cimientos ceden por ser zona de minas. Sería una pena
porque las obras son magníficas e impresionantes. Preparando la paella llueve.
No se moja nadie por la enorme anchura del puente que los cubre. Los chicos se
divierten después de comer tirando piedras y haciendo puentes sobre los
riachuelos. Hay enormes choperas, grandes prados y mucha agua. Un niño gallego
les ha indicado el sitio. Es un paisaje totalmente distinto del habitual para
valencianos. Es algo inédito. Verde y negro. Y agua.
A las 5,15
cogen la bici. A las 5,30 salen. Pregunta Ángel a un niño que parece no
entender: “¿ Hay un bar por aquí?”-¿…?...
Es un niño portugués hijo de uno de tantos mineros portugueses mineros. Mal
debe estar Portugal…
A las 6,30
llegan a Ponferrada, enorme y bonito pueblo. Las carreteras están en mal
estado. Los nuevos accesos a Galicia ultimándose en esta zona. Paisaje delicioso.
Valle anchuroso. Montañas con nieve, praderas… agridulce mezcla de tonalidades
verdes, azul transparencia de agua…
En
Ponferrada acogen muy bien a la imprevista comitiva. El Ayuntamiento ofrece el
Instituto con su bar e instalaciones modernas. Se cuecen patatas al horno,
huevos fritos, queso, ensalada, fruta y leche. Hay reunión apacible. Ángel se
acuesta tarde. Pero Luís y Vicente Chaqués se quedan haciendo crónica
escribiendo a máquina. El duro suelo se convierte en dulce cama y por obra y
gracia de la costumbre y el cansancio. Mañana Piedrafita. La pregunta aceptada
por todos por todos ha sido: “Parar cada 4 km, reagrupar el pelotón y
proseguir. Piedrafita da miedo hasta el “Caballo”.
TIERRAS MINERAS DE LEÓN
Accesos de
mi Galicia, / viaductos elevados/ donde
trabajan obreros/ al peligro encaramados./
Leonesas tierras negras/ de portugueses forzados,/ tierras de mi
Manzanal,/ de carbón sobre los prados,/ tierras de hombres robustos/ por el
carbón trabajados,/ donde las mujeres llevan/ pañuelos negros atados,/ pañuelos
de negro luto/ en los valles enlutados./ Ponferrada, son tus valles/ de
pedrería enjoyados;/ ciudad de casas hermosas / viendo nieves entre prados,/
donde pasa el río Sil/ bajo puentes bien
arcados./ Veinte ciclistas en ti,/ duermen con gozo, cansados./
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