martes, 10 de noviembre de 2020

UNDÉCIMA ETAPA VALENCIA - SANTIAGO

 UNDÉCIMA ETAPA VALENCIA – SANTIAGO, a cargo de los Pepes, Pep de L’HORTA

LEÓN – PONFERRADA

-         ¿De verdad de verdad que Vds. no son gitanos?

-         ¡Qué va, hombre! ¡Xé! ¿No ve usted que llevamos el escudo de Valencia en el pecho y la Senyera en el furgón? ¡Somos valencianos!

-         Es que como les veo debajo del puente con todos los trastos…

Así hablamos con el guarda que venía hacia nosotros con los cañones cargados de sal. Menos mal que lo convencemos y podemos continuar en tan original paraje.

Atrás queda León y el puerto del Manzanal, que ya lo quisieran para sí algunos países que se reputan desarrollados. Nos ganarán en barcos, pero lo que es en puertos…

En fin, hoy vamos a comer paella.

-¿Otra paella? ¡Vaya vidorra!

-De vidorra nada, monada.

Lo cómodo sería sentarse ante una bien surtida mesa y confiar el servicio al camarero. Pero…

-         ¡Pronto! Dejaos de masajes y agujetas y a por leña.

-         ¡Eh! ¿Quién me ayuda a pelar los pollos?

-          Yo, no, que voy a por los platos.

-         A mí me han dado los tomates para lavar.

-         ¡CATAPLUM!

-          ¡¡…!! ¿Dónde habéis metido el arroz? Al abrir la furgoneta me han caído los trastos encima.

Etc…etc.

Pero no somos gente que se arredra ante las dificultades. Acabamos de echar el arroz a la paella cuando…

¡¡¡BROOOOUM!!!: un trueno.

-         Lo que faltaba, la tormenta.

-         Lo que es esta vez no va a faltar caldo, ¿eh?

-         ¿Corremos el puente? ¿Corremos el puente?

-         Menos befas y traed una manta para taparla.

A pesar de la tormenta, de la paella damos cuenta. Hoy, hasta el río colabora con el comité de camaradas freganchines: baja rojo.

¡Pues vaya detergente! Veremos quién cena con platos tan terrosos.

Aprovechamos un claro de la borrasca, nos plantamos, como quien no quiere la cosa en Ponferrada, 20 kms. Más de lo previsto, pero, naturalmente, tampoco lo había previsto el Ayuntamiento.

Allí nos recibe hoscamente un alguacil razonándonos que aquello no era plan:

-         El anterior año jubilar pasó por aquí un grupo de cuarenta franceses a caballo y nos pidieron asilo…¡Dese cuenta! ¡sólo en alfalfa se nos comieron el presupuesto municipal. Entonces en una histórica sesión, el Pleno acordó no responsabilizarse de la manutención de los peregrinos…

No obstante, al saber que llevamos nuestro propio “pienso”, nos encamina al Director del Instituto de Enseñanza Media; no para recoger calabazas –cosa rara-, ni pedir recomendación, el ilustre deporte nacional -¡Contamos contigo!- sino para que nos deje pernoctar  en su docto feudo.

-         Tomad la llave. La casa es vuestra...

Los encerados pasillos de modernas líneas acogen nuestras bicicletas, mantas, petates y también a nuestros dolientes cuerpos.

Esto, esto: ¡esto es la verdadera democratización de la enseñanza!

 

                                                                                      Pep de l’horta

 

 

CRÓNICA DE LA UNDÉCIMA ETAPA a cargo del Ángel de la guarda (El ángel narra la 11 etapa, 13 de julio).

Un mes más tarde, 13 de julio, lunes.

Salen de León a las 8,30 pasadas, tras la rutina ordinaria. Gran desayuno a cargo de las monjas salesianas. Sor Ángeles hace honor a su nombre. Por la cama, dormir, cama con sábanas y desayuno para 24, 740 pts. “Hemos de escribirles a ellas y a D. Emilio Corrales”, sugiere Ángel. Yo apruebo. Pasan Valverde, Villadangos y Puente de Orbigo. Paran en Astorga a las 10,45. Visitan la Catedral, Palacio Episcopal de Gaudí y almuerzan mantecadas a 30 pts la docena. Rodrigatos es un pueblo miserable de apariencia que deja a un lado, la carretera nueva, la nueva autopista.

Por dicha autopista, nuevo acceso a Galicia, el Manzanal se les hace muy suave. La bajada y carretera antigua picada, larga y peligrosa. Zona de minas y de mineros portugueses. Hay mucha circulación. 13 o15 km de bajada y se llega a Torre del Bierzo. Los ciclistas preocupados con coches y frenos dejan providencialmente atrás la furgoneta que está de compras para la comida. Llegan a la 1 a Torre del Bierzo con 4 horas de adelanto sobre el horario previsto. Tras corta pero un tanto agria discusión deciden seguir y se paran a las dos y pico en un prado de las Ventas bajo un puente de la nueva autopista en construcción. Por el Manzanal se están haciendo los pilares de unos viaductos atrevidísimos. Malas lenguas comentan que los cimientos ceden por ser zona de minas. Sería una pena porque las obras son magníficas e impresionantes. Preparando la paella llueve. No se moja nadie por la enorme anchura del puente que los cubre. Los chicos se divierten después de comer tirando piedras y haciendo puentes sobre los riachuelos. Hay enormes choperas, grandes prados y mucha agua. Un niño gallego les ha indicado el sitio. Es un paisaje totalmente distinto del habitual para valencianos. Es algo inédito. Verde y negro. Y agua.

A las 5,15 cogen la bici. A las 5,30 salen. Pregunta Ángel a un niño que parece no entender: “¿   Hay un bar por aquí?”-¿…?... Es un niño portugués hijo de uno de tantos mineros portugueses mineros. Mal debe estar Portugal…

A las 6,30 llegan a Ponferrada, enorme y bonito pueblo. Las carreteras están en mal estado. Los nuevos accesos a Galicia ultimándose en esta zona. Paisaje delicioso. Valle anchuroso. Montañas con nieve, praderas… agridulce mezcla de tonalidades verdes, azul transparencia de agua…

En Ponferrada acogen muy bien a la imprevista comitiva. El Ayuntamiento ofrece el Instituto con su bar e instalaciones modernas. Se cuecen patatas al horno, huevos fritos, queso, ensalada, fruta y leche. Hay reunión apacible. Ángel se acuesta tarde. Pero Luís y Vicente Chaqués se quedan haciendo crónica escribiendo a máquina. El duro suelo se convierte en dulce cama y por obra y gracia de la costumbre y el cansancio. Mañana Piedrafita. La pregunta aceptada por todos por todos ha sido: “Parar cada 4 km, reagrupar el pelotón y proseguir. Piedrafita da miedo hasta el “Caballo”.

 TIERRAS MINERAS DE LEÓN

Accesos de mi Galicia, / viaductos   elevados/ donde trabajan obreros/ al peligro encaramados./  Leonesas tierras negras/ de portugueses forzados,/ tierras de mi Manzanal,/ de carbón sobre los prados,/ tierras de hombres robustos/ por el carbón trabajados,/ donde las mujeres llevan/ pañuelos negros atados,/ pañuelos de negro luto/ en los valles enlutados./ Ponferrada, son tus valles/ de pedrería enjoyados;/ ciudad de casas hermosas / viendo nieves entre prados,/ donde  pasa el río Sil/ bajo puentes bien arcados./ Veinte ciclistas en ti,/ duermen con gozo, cansados./

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