jueves, 12 de noviembre de 2020

DUODÉCIMA ETAPA VALENCIA -SANTIAGO

 DUODÉCIMA ETAPA VALENCIA – SANTIAGO, a cargo de los Pepes, Pep de L’HORTA

PONFERRADA – SAMOS

“Es obligatorio el uso de cadenas en los puertos de Piedrafita del Cebrero,…” Esta frase retumba en nuestros cerebros machaconamente como tantas otras que repite la TV…

Estamos a los pies del fantasma. ¿Subiremos? Son 1100 m. de altura.

¡Ya lo creo! Y esta vez todos en pelotón y sin apearse del “burro”.

Camiones hay que quedan atrás pese a sus ruidosos motores adelantados por nuestra aterradora velocidad de 15 km. hora.

A punto de coronar la cima un grupo de pedestres peregrinos, procedentes de Francia, nos gritan inocentemente en su jerga: “Ocana, Ocana” (sic), lo que nos recuerda su trompazo en el Tour y nos da mala espina.

Ya arriba y no escarmentados por anteriores experiencias preparamos un arroz caldoso al son de festivaleras canciones:

-         ¿Dónde está Piedrafita? matarile , rile,rile.

No pasaréis del Ragudo, matarile, rile, ron,! CHIM POM

Este jocundo sonsonete no lo abandonamos a pesar de que, después de comer, nos toca pelar el “Poyo” de 1337 m; claro que íbamos fuertemente dopados con cierto vinillo que nos han obsequiado en el Cebrero.

-         ¿Pasaremos el control antidoping? Pregunta un timorato.

-         ¡Sí, hombre, sí!- contesta otro, dando un tiento a su botella,-¿no ves que la meta de hoy es el Monasterio benedictino de Samos, famoso por sus licores?

En efecto, en Samos, el Alcalde, el Secretario, y el Prior con sus célebres alcoholes.

Una cena típica- empanada gallega remojada con Ribeiro- aún nos da bríos para invitar a todo el pueblo a un fuego de campamento. Pero un fuego de campamento sin fuego, naturalmente, pues como toda persona noble sabe: “Cuando el monte se quema, algo suyo se quema, etc…”

Unos scouts, que andan por aquí, también intervienen. Nosotros organizamos el número del paracaidista. Consiste en hacer saltar a un voluntario con los ojos vendados desde una tabla casi al ras del suelo, que él cree a metro y medio de altura. El engreído scout, que se nos ha brindado con aire de suficiencia, llevado de su arrojo e intrepidez en el salto, tiene la mala fortuna de caer encima de…bueno, Vds. ya saben: en Galicia hay muchas vacas.

 Pero aún arranca más risas otra de nuestras atracciones:” El abuelo del Dr. Ganon”, este personaje, mucho más feo, más calvo y con una cirugía menos moderna- serrucho, martillo, etc- que su nieto, también provoca el histerismo de  todas las jovencitas de 15 a 80 años. Durante la operación extrae del intestino del paciente los objetos más dispares: un despertador, una gran lata de sardinas, un fémur, un embudo, un zapato, etc…La anestesia se le aplica mediante el eficaz procedimiento del “mazazo y tente tieso “.

El público, muy complacido de nuestra actuación, nos despide entre aplausos. Llegamos a nuestra residencia: una minúscula habitación que hacía de escuela.

Como los pupitres ocupan todo el espacio vital, se nos plantea un dilema: ¿Los pupitres o nosotros?

¿Adivinan lo que hacemos?: apilamos los pupitres y dormimos los 24, de canto.

  

                                                                                      Pep de l’horta

 

 

CRÓNICA DE LA DUODÉCIMA ETAPA a cargo del Ángel de la guarda (El ángel narra la 11 etapa, 14 de julio).

Un mes más tarde, 14 de julio, martes.

Diana a las 7,30. La noche ha sido buena y el descanso intenso.

A las 8,35 todo a punto.

Por fin salen a las 9. Está demostrado que necesitan hora y media para estar listos desde que despiertan. Pasan por Villafranca del Bierzo a las 10. Pasado el pueblo hay un túnel largo y oscuro, sin visibilidad (ya que no llevan faroles).  Se ponen nerviosos. Todo el mundo grita. Lo han pasado muy mal porque sólo veían el punto luminoso del fondo. Yo, como ángel de la guarda me limito a impedir que entre ningún coche o camión por ninguna de ambas bocas del túnel. Si entra uno los arrolla… Antes de Villafranca han atacado algunas primeras suaves rampas que han hecho dudar de las propias fuerzas a más de uno. Tras el túnel atacan las primeras cuestas de Piedrafita. Toman un buen ritmo y van casi en fila sin desligarse unos de otros. Da gusto verlos subir. Los 15 km. de subida son divididos en tres tramos mediante dos bravísimas paradas de tres o cuatro minutos para reagruparse todos, contemplar el maravilloso paisaje y beber un poco de agua azucarada. Hay plena forma, llevan un ritmo adecuado y constatan que el puerto es largo pero bien trazado. Suben con el piño segundo de los mayores y el plato pequeño. Todos siguen bien, sólo Jaime Giner tiene que bajar y subir a la furgoneta por rotura del pedal. Llegan a la cumbre y les quedan fuerzas para esprintar. Ha sido una subida perfecta. Una media etapa de 50 Km. con mala carretera, casi todo subida en 3 horas. Representa una media de 17 km. hora. Si hubiera habido carretera como la nueva del Manzanal hubiera sacado los 20 km. Piedrafita está a 1100 m de altura. La panorámica es extraordinaria.

En una de las últimas rampas, por el Castro, un grupo de peregrinos franceses que van a pie desde Villafranca a Santiago, sentados al borde de la carretera les han aplaudido cálidamente y han gritado:”Ocana”.

Los pueblecitos que pasamos- los ciclistas por la carretera, yo un poco más alto- son muy pobres. La carretera Madrid Coruña mala y muy transitada. Peor que las secundarias de Valencia. Bien es verdad que se están haciendo grandes obras por estos parajes, tan difíciles para el trazado de carreteras.

Al paso de los ciclistas los niños aplauden y se alegran. Es estupendo ver, cómo se alegran los niños, sean ricos o pobres.

En Piedrafita mis muchachos hacen arroz caldoso   o sopa de arroz y una excelente ternera asada. A las dos, puesto que se ha llegado a las 12, el guiso al aire libre con leña de unos vecinos. La comida en un bar cuyo dueño está solo. Le cuenta a Ángel que su mujer está en Barcelona para operarse de un bocio.

-         Y ¿por qué no en Santiago?

-         Porque en Santiago ya no hay la categoría de antes y porque me harían pagar 100.000pts. por una operación que en Barcelona tendrá por 50.000 pts.

No sé de dónde las va a sacar, me digo yo, porque el bar no debe dar para tanto.

Hay tiempo de descansar. Los peregrinos franceses han llegado. Comen cerca. Los freganchinos ciclistas hablan y cantan con ellos. Les dan a los míos un recuerdo de Marsella, de donde son ellos.

Unos viejos se acercan al bar mientras los ciclistas duermen. Un viejo pide comida. Ángel se hace el sueco mientras escribe. Luis se levanta a darle unos trozos de pan, porque ternera no ha quedado. Alguien canturrea: “Dónde está Piedrafita matarile…”

Hay euforia y satisfacción completa de haber superado el temible puerto.

¿Dónde están los que decían:”Locos, no llegáis ni al Ragudo; Piedrafita habrá que subirla en camión “?

A las 4, a pleno sol, se sale hacia Cebrero. La que les espera.

Cuatro kmts. Aún de subida que ya no se hacen con la regularidad y ritmo de los anteriores. Pero todos suben, mejor o peor. Visitan la ermita del Cebrero, antigua joya cluniancense del siglo IX tal vez.Beben vino, obsequio tradicional a peregrinos. Mientras tanto la furgoneta espera que se terminen las empanadas gallegas encargadas por Luis Miró para cenar. La carretera sigue subiendo las empinadas cuestas de “El Poyo” (1337m.) Son peliagudas pero las superan todos. Luego viene el descenso hacia Sarriá. Cena y descanso en Samos donde paran.

He tenido que actuar eficazmente. Miguel Bayo ha roto el freno en la interminable bajada. Por poco se queda sin suela de zapato que le ha servido de freno. Luego, pinchazo de Aparisi. Ángel en cabeza sufriendo al toparse con un camión que subía a toda velocidad y que ha ido dando sustos a todos y cada uno de los ciclistas.

El Sr. Alcalde, D. Antonio Arias, el Sr. Secretario y el Prior del monasterio atienden muy bien al grupo. Hay otro grupo de scouts. Cenamos en un bar la empanada. Todos quedan saciados menos Jaime. Yo me quedo otra vez con envidia, porque aunque he dicho “comemos”, ya se entiende que me quedo mirando. Ángel repite la usual bendición de la mesa: ”Bendecidnos, Señor, bendecid esta comida, los que la han preparado y servido y ayudado a buscarla para los que no tienen”.

El Sr. Alcalde invita a todos a café. Él lo toma con los chicos. Luego, fuego de campamento, El pueblo acude. Nueva versión del Dr. Ganon y otras actuaciones que hacen las delicias de todos. Sale muy bien la del aprendiz de aviador. Cae el pobre sobre un nicro surco de vaca… Los padres fomentan en los niños la desconfianza de un modo inconsciente. No hay forma de hacer salir a un niño. Se va muy tarde a dormir, pasadas las 12. El sitio no es cómodo por pequeño. Un montón de trastos apilados caen y por poco lesionan a uno. La amenaza de condena a fregar platos hace callar a los más charlatanes entre los que se cuenta Paco Soria.

Alguien canturrea la canción que se hará popular mañana:”Esto ya se acaba, ya no hay quien lo pare, y el año que viene, volverá su padre”.

Ángel deja escrito: PIEDRAFITA.

Sube que sube subiendo/Piedrafita, Piedrafita,/ cuesta de mil curvas hecha/ por un valle hacia las cimas./ Al coronarte con bici/ veinte muchachos se animan/ cantan y ríen gozosos/ al vencerte, Piedrafita./ Cuando coronen el Poyo/ tendrán más grande sonrisa/ porque tendrán a sus pies/ los valles ,cuestas y cimas/.

Evidentemente estos versos han sido escritos en Piedrafita. O en tal situación espiritual. Tal vez, cuando llegó aquel pobre, era mejor atender al pobre que escribir estos versos, Ángel, mal negocio has hecho.

 

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