DUODÉCIMA ETAPA VALENCIA – SANTIAGO, a cargo de los Pepes, Pep de L’HORTA
PONFERRADA – SAMOS
“Es obligatorio el uso de cadenas en los puertos de
Piedrafita del Cebrero,…” Esta frase retumba en nuestros cerebros machaconamente
como tantas otras que repite la TV…
Estamos a los pies del fantasma. ¿Subiremos? Son 1100
m. de altura.
¡Ya lo creo! Y esta vez todos en pelotón y sin apearse
del “burro”.
Camiones hay que quedan atrás pese a sus ruidosos motores adelantados por nuestra aterradora velocidad de 15 km. hora.
A punto de coronar la cima un grupo de pedestres
peregrinos, procedentes de Francia, nos gritan inocentemente en su jerga:
“Ocana, Ocana” (sic), lo que nos recuerda su trompazo en el Tour y nos da mala
espina.
Ya arriba y no escarmentados por anteriores
experiencias preparamos un arroz caldoso al son de festivaleras canciones:
-
¿Dónde está Piedrafita? matarile
, rile,rile.
No pasaréis del Ragudo, matarile, rile,
ron,! CHIM POM
Este jocundo sonsonete no lo
abandonamos a pesar de que, después de comer, nos toca pelar el “Poyo” de 1337
m; claro que íbamos fuertemente dopados con cierto vinillo que nos han
obsequiado en el Cebrero.
-
¿Pasaremos
el control antidoping? Pregunta un timorato.
-
¡Sí, hombre,
sí!- contesta otro, dando un tiento a su botella,-¿no ves que la meta de hoy es
el Monasterio benedictino de Samos, famoso por sus licores?
En efecto, en Samos, el Alcalde, el
Secretario, y el Prior con sus célebres alcoholes.
Una cena típica- empanada gallega
remojada con Ribeiro- aún nos da bríos para invitar a todo el pueblo a un fuego
de campamento. Pero un fuego de campamento sin fuego, naturalmente, pues como
toda persona noble sabe: “Cuando el monte se quema, algo suyo se quema, etc…”
Unos scouts, que andan por aquí,
también intervienen. Nosotros organizamos el número del paracaidista. Consiste
en hacer saltar a un voluntario con los ojos vendados desde una tabla casi al
ras del suelo, que él cree a metro y medio de altura. El engreído scout, que se
nos ha brindado con aire de suficiencia, llevado de su arrojo e intrepidez en
el salto, tiene la mala fortuna de caer encima de…bueno, Vds. ya saben: en
Galicia hay muchas vacas.
Pero aún arranca más risas otra de nuestras
atracciones:” El abuelo del Dr. Ganon”, este personaje, mucho más feo, más
calvo y con una cirugía menos moderna- serrucho, martillo, etc- que su nieto,
también provoca el histerismo de todas
las jovencitas de 15 a 80 años. Durante la operación extrae del intestino del
paciente los objetos más dispares: un despertador, una gran lata de sardinas,
un fémur, un embudo, un zapato, etc…La anestesia se le aplica mediante el
eficaz procedimiento del “mazazo y tente tieso “.
El público, muy complacido de
nuestra actuación, nos despide entre aplausos. Llegamos a nuestra residencia:
una minúscula habitación que hacía de escuela.
Como los pupitres ocupan todo el
espacio vital, se nos plantea un dilema: ¿Los pupitres o nosotros?
¿Adivinan lo que hacemos?: apilamos
los pupitres y dormimos los 24, de canto.
Pep de l’horta
CRÓNICA
DE LA DUODÉCIMA ETAPA a cargo del Ángel de la guarda (El ángel narra la 11
etapa, 14 de julio).
Un mes más
tarde, 14 de julio, martes.
Diana a las
7,30. La noche ha sido buena y el descanso intenso.
A las 8,35
todo a punto.
Por fin
salen a las 9. Está demostrado que necesitan hora y media para estar listos
desde que despiertan. Pasan por Villafranca del Bierzo a las 10. Pasado el
pueblo hay un túnel largo y oscuro, sin visibilidad (ya que no llevan
faroles). Se ponen nerviosos. Todo el
mundo grita. Lo han pasado muy mal porque sólo veían el punto luminoso del fondo.
Yo, como ángel de la guarda me limito a impedir que entre ningún coche o camión
por ninguna de ambas bocas del túnel. Si entra uno los arrolla… Antes de
Villafranca han atacado algunas primeras suaves rampas que han hecho dudar de
las propias fuerzas a más de uno. Tras el túnel atacan las primeras cuestas de
Piedrafita. Toman un buen ritmo y van casi en fila sin desligarse unos de
otros. Da gusto verlos subir. Los 15 km. de subida son divididos en tres tramos
mediante dos bravísimas paradas de tres o cuatro minutos para reagruparse
todos, contemplar el maravilloso paisaje y beber un poco de agua azucarada. Hay
plena forma, llevan un ritmo adecuado y constatan que el puerto es largo pero
bien trazado. Suben con el piño segundo de los mayores y el plato pequeño.
Todos siguen bien, sólo Jaime Giner tiene que bajar y subir a la furgoneta por
rotura del pedal. Llegan a la cumbre y les quedan fuerzas para esprintar. Ha
sido una subida perfecta. Una media etapa de 50 Km. con mala carretera, casi
todo subida en 3 horas. Representa una media de 17 km. hora. Si hubiera habido
carretera como la nueva del Manzanal hubiera sacado los 20 km. Piedrafita está
a 1100 m de altura. La panorámica es extraordinaria.
En una de
las últimas rampas, por el Castro, un grupo de peregrinos franceses que van a
pie desde Villafranca a Santiago, sentados al borde de la carretera les han
aplaudido cálidamente y han gritado:”Ocana”.
Los
pueblecitos que pasamos- los ciclistas por la carretera, yo un poco más alto-
son muy pobres. La carretera Madrid Coruña mala y muy transitada. Peor que las
secundarias de Valencia. Bien es verdad que se están haciendo grandes obras por
estos parajes, tan difíciles para el trazado de carreteras.
Al paso de
los ciclistas los niños aplauden y se alegran. Es estupendo ver, cómo se
alegran los niños, sean ricos o pobres.
En
Piedrafita mis muchachos hacen arroz caldoso
o sopa de arroz y una excelente ternera asada. A las dos, puesto que se
ha llegado a las 12, el guiso al aire libre con leña de unos vecinos. La comida
en un bar cuyo dueño está solo. Le cuenta a Ángel que su mujer está en
Barcelona para operarse de un bocio.
-
Y
¿por qué no en Santiago?
-
Porque
en Santiago ya no hay la categoría de antes y porque me harían pagar
100.000pts. por una operación que en Barcelona tendrá por 50.000 pts.
No sé de dónde las va a sacar, me digo yo, porque el bar no debe dar para
tanto.
Hay tiempo de descansar. Los peregrinos franceses han llegado. Comen
cerca. Los freganchinos ciclistas hablan y cantan con ellos. Les dan a los míos
un recuerdo de Marsella, de donde son ellos.
Unos viejos se acercan al bar mientras los ciclistas duermen. Un viejo
pide comida. Ángel se hace el sueco mientras escribe. Luis se levanta a darle
unos trozos de pan, porque ternera no ha quedado. Alguien canturrea: “Dónde
está Piedrafita matarile…”
Hay euforia y satisfacción completa de haber superado el temible puerto.
¿Dónde están los que decían:”Locos, no llegáis ni al Ragudo; Piedrafita
habrá que subirla en camión “?
A las 4, a pleno sol, se sale hacia Cebrero. La que les espera.
Cuatro kmts. Aún de subida que ya no se hacen con la regularidad y ritmo
de los anteriores. Pero todos suben, mejor o peor. Visitan la ermita del
Cebrero, antigua joya cluniancense del siglo IX tal vez.Beben vino, obsequio
tradicional a peregrinos. Mientras tanto la furgoneta espera que se terminen
las empanadas gallegas encargadas por Luis Miró para cenar. La carretera sigue
subiendo las empinadas cuestas de “El Poyo” (1337m.) Son peliagudas pero las
superan todos. Luego viene el descenso hacia Sarriá. Cena y descanso en Samos
donde paran.
He tenido que actuar eficazmente. Miguel Bayo ha roto el freno en la
interminable bajada. Por poco se queda sin suela de zapato que le ha servido de
freno. Luego, pinchazo de Aparisi. Ángel en cabeza sufriendo al toparse con un
camión que subía a toda velocidad y que ha ido dando sustos a todos y cada uno
de los ciclistas.
El Sr. Alcalde, D. Antonio Arias, el Sr. Secretario y el Prior del
monasterio atienden muy bien al grupo. Hay otro grupo de scouts. Cenamos en un
bar la empanada. Todos quedan saciados menos Jaime. Yo me quedo otra vez con
envidia, porque aunque he dicho “comemos”, ya se entiende que me quedo mirando.
Ángel repite la usual bendición de la mesa: ”Bendecidnos, Señor, bendecid esta
comida, los que la han preparado y servido y ayudado a buscarla para los que no
tienen”.
El Sr. Alcalde invita a todos a café. Él lo toma con los chicos. Luego,
fuego de campamento, El pueblo acude. Nueva versión del Dr. Ganon y otras
actuaciones que hacen las delicias de todos. Sale muy bien la del aprendiz de
aviador. Cae el pobre sobre un nicro surco de vaca… Los padres fomentan en los
niños la desconfianza de un modo inconsciente. No hay forma de hacer salir a un
niño. Se va muy tarde a dormir, pasadas las 12. El sitio no es cómodo por
pequeño. Un montón de trastos apilados caen y por poco lesionan a uno. La
amenaza de condena a fregar platos hace callar a los más charlatanes entre los
que se cuenta Paco Soria.
Alguien canturrea la canción que se hará popular mañana:”Esto ya se
acaba, ya no hay quien lo pare, y el año que viene, volverá su padre”.
Ángel deja escrito: PIEDRAFITA.
Sube que sube subiendo/Piedrafita, Piedrafita,/ cuesta de mil curvas
hecha/ por un valle hacia las cimas./ Al coronarte con bici/ veinte muchachos
se animan/ cantan y ríen gozosos/ al vencerte, Piedrafita./ Cuando coronen el
Poyo/ tendrán más grande sonrisa/ porque tendrán a sus pies/ los valles
,cuestas y cimas/.
Evidentemente estos versos han sido escritos en Piedrafita. O en tal
situación espiritual. Tal vez, cuando llegó aquel pobre, era mejor atender al
pobre que escribir estos versos, Ángel, mal negocio has hecho.
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