CINCUENTENARIO DE LA MARCHA CICLOTURISTA VALENCIA PAMPLONA SANTIAGO (1971-2021).
El día 6 de julio de 2020 varios de los que, hace 49 años, estuvimos en la plaza del Ayuntamiento de Pamplona, en el acto inaugural de las fiestas en honor de San Fermín, llamada popularmente “EL CHUPINAZO”, coincidimos en comunicarnos por teléfono, emails y WhatsApp (“emilios y guasaps”), para recordar aquella aventura religiosa, cultural y deportiva, que marcó nuestras vidas. Fruto de esas comunicaciones fue que mi mujer me encontrara los documentos que escribimos varios de nosotros en aquel verano. Los he leído y he visto que dejan constancia ingenua o divertida de nuestros recuerdos personales, al tiempo que algunos me habéis telefoneado o enviado fotos maravillosas, como las que intentaré adjuntar aquí, de Jaime Giner Martínez, ahora todo un importante farmacéutico.
Entre mis documentos, lo primero
que he encontrado es la lista de todos los componentes de aquella aventura que
nació de las inquietudes mías como joven sacerdote (¿”ye-yé, progre, comunista,
crítico con el franquismo”?) salesiano, devoto de D. Bosco y María Auxiliadora,
que acababa de estrenar el cargo de “catequista de los mayores” (en los
jesuitas sería “director espiritual del colegio”) y quería educar bien a sus
alumno de 4º de bachillerato a 6º, además de los de COU o Preu, que ya no
recuerdo cómo lo llamábamos, porque voy ya camino de los 82. Tenía a mi madre y
mi hermana mayor, mi cuñado y mis sobrinos en Boiro (Ría de Arosa) desde 1963, emigrados
por razones de trabajo y, admirador de Santiago de Compostela, de su Catedral y
su historia, así como del sentido europeo del Camino de Santiago, propuse a un
grupo de alumnos, que se reunían conmigo en plan formativo cada semana, la idea
de hacer una Peregrinación a Santiago en diversos medios de transporte (avión,
autobús, tren), pero no se apuntó nadie. Elier Llueca, hijo de un obrero
destacado de Calzados Segarra, me propuso ir en bicicleta. Yo acepté la idea
sin meditar el compromiso ni caer en la dificultad del asunto. Rápidamente se
apuntaron más de treinta alumnos. Y, al mismo tiempo, surgieron en toda la
comunidad educativa del colegio muchos que empezaron a llamarnos locos a mis
alumnos y, sobre todo, a mí mismo, adulto descerebrado que había dado cauce a
propuesta tan temeraria. Como todo acabó bien, paso ahora a copiar los nombres
y edades, o curso aproximado, de todos los que finalmente cumplimos el reto,
tras mucha organización y mucho entrenamiento. Uno de los primeros salesianos
que inclinaron la balanza a favor de la idea fue mi buen amigo Jesús Gómez Juanillo,
“catequista de los pequeños” del colegio (alumnos de cursos anteriores a cuarto
de bachillerato) que me indicó la posibilidad de consultar con René Marigil, el
ciclista del equipo español que acompañó a Federico Martín Bahamontes en el
Tour de 1959, primer tour ganado por un español. Con René al frente y con sus
consejos todo fue sobre ruedas. Pero eso lo explicaremos copiando aquí las
crónicas escritas por los dos Pepes (José Taberner y José Estela, ambos
profesores entonces de unos 25 años, ahora al borde de los 75) y yo mismo, que
ya he apuntado mis edades del año 1971 y 2021, respectivamente. He aquí la
lista: (una B al lado de los que fueron en bicicleta):
Profesores: Ángel Fabregat (B,
32), Luis Miró (33, murió hace un par de años), José Estela (25, chófer de la
furgoneta auxiliar del colegio), José Taberner (B, 25). Mayores de 18 años,
antiguo alumno uno y experto mecánico y ciclista el otro: Luis Miguel Bayo (B,
18), José Aparisi, “El Ministre” (B, 19?), José Gómez Pérez (Moto delante del
pelotón, 17). Alumnos de 6º de bachillerato (entre 15 y 16 años): Vicente
Chaqués (“el cerebro”), Elier Llueca (B), Vicente Miralles (B), Juan Cardona
(B), José Martínez Gómez (B), Daniel Tormo (B), Santiago Domínguez (B), Manuel
Carbonell (B). Alumnos de 5º (entre 14 y 15 años): Antonio Pellicer (B), Luis Gómez
Pérez (B), José García Roig (B). Alumnos de 4º (entre 13 y 14 años): Joan
Castelló Lli (“el cerebelo periodista”), Juan Arturo Costa (B), Javier Martínez
Más (B), Francisco Soria (B), Jaime Giner Martínez (B), Juan Pérez Capellino
(B, el “benjamín” del grupo).
Y aquí me tenéis dispuesto a
copiar otra vez las dos crónicas, por etapas: primero irá la alegre y cómica, la
de los Pepes. Después la más larga, melancólica y con tendencias poéticas, la mía.
Con la primera os bastará. De la mía sólo os recomiendo los finales en verso.
Especialmente el soneto final. Abrazos.
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